
Luchar con sombras
“Luchar con la propia sombra hasta que la luz del sol la disipe”. Una alegoría que ilustra a la neurosis obsesiva más cabalmente que los estereotipos cimentados en rituales y manías a modo del film Mejor
De “Cómo boicotear el deseo”
La persona con este tipo de manifestaciones es capaz de realizar acciones extraordinarias para boicotear su deseo, lo cual acontece en modo sumamente articulado. Para lograrlo consigue erigir construcciones de pensamientos y actos forzados detrás de los cuales cimenta proyectos de vida, ideas y propósitos, para después de haberlos construido, perder las llaves de esa puerta que lo conduciría hacia lo anhelado. Este mecanismo circular es característico de la sintomatología. Por ello se arma nuevamente de planes a realizar a fin de consentirse ese destino soñado que por algún nuevo acontecimiento, razón o duda, será procrastinado o resultará inviable. En consecuencia porta consigo una pesada carga de dolor por aquello que en modo metódico ha incumplido, anulado,
Detener el tiempo
El tiempo y el espacio son emociones organizadas que pueden definirse como estimulaciones vivenciadas del movimiento. La palabra emoción deriva del latín emotio, emotionis, término que además se funda en el verbo emovere, de movere (mover, trasladar) y e (de, desde). Por lo tanto hace referencia a “lo que motiva el movimiento”. La persona obsesiva experimenta una metamorfosis del tiempo y el espacio vividos. Existe una lucha imaginaria en pos de la detención, que es característico de este tipo de posición subjetiva. La imposibilidad de acción se manifiesta a través de una división sin fin del tiempo, a modo del mito de Zenón. Además, la persona tiende a comportarse como si todo estuviera inmóvil. La inmovilidad, el “es” perenne fija el tiempo en un “ahora” donde las operaciones o los rituales llevados a cabo por el individuo deben ejecutarse a la perfección y en un determinado momento, lo cual lleva a la repetición del acto, visto que habrá siempre un resto, algo que no se ajusta a dicha perfección. El sujeto obsesivo persigue la inmutabilidad y la inmovilidad en el presente. No hay futuro ni pasado sino una condición estacional de
Para no concluir
En este tipo de posición subjetiva, la vida es reenviada continuamente a un mañana que nunca llega. La duda es un estado perpetuo que contribuye a la no definición, sostenida por un trabajo de pensamiento incesante e inerte que nunca obtiene un resultado definitivo. La persona obsesiva busca además un amo para esperar su muerte. Dicha espera le servirá de coartada para así
- Autor: Lic. Rosana Alvarez Mullner
- AAVV. (1994), Histeria y obsesión, Cuarto Encuentro Internacional del Campo Freudiano, Buenos Aires, Ediciones Manantial.
- Fachinelli, E. (1992), La freccia ferma, tre tentativi di annullare il tempo, Milano, Italia, Adelphi.
- Lachaud, D. (1998), El infierno del deber, el discurso del obsesivo, Barcelona, España, Colección Antígona, Ed. Del Serbal.
Tenés que iniciar sesión para comentar.