
Señales en el éter desde el Borda
En el interior del Borda, una pequeña edificación cubierta de grafitis alberga un espacio que podría considerarse más allá de los muros. Cada tarde de sábado una consola, dos computadoras y algunos micrófonos indican cuál será la actividad. Colifatos y visitantes piden la palabra. Una grilla lateral ordena las distintas intervenciones. Los participantes, con nombre real o fantaseado, detallan su propuesta y el abordaje de los temas: Diálogo con el pibe orquesta; El hombre de la vaca con Hugo; Radio Perú con Ever; Un mundo ideal con José el utópico; Mundo fútbol con Mario; El pandillero con Rudo. El encuentro es en FM 100.3 o personalmente, con la promesa de los colifatos de “llevarte mucho más de lo que traés”.
En la manzana de la locura
Antiguamente lo más importante del hospicio eran sus muros. Hacia el siglo XVIII la donación de tierras a los jesuitas permitió la colocación de diferentes predios que derivaron en los actuales espacios de salud. En particular, el Hospicio San Buenaventura, luego de las Mercedes y
Una experiencia italiana
En Italia el profesor Franco Basaglia se ocupó del padecer psíquico y sus implicancias, tales como la estigmatización y la pérdida de la condición de sujeto de derecho del enfermo mental. Por aquel entonces la oposición sistemática al pensamiento psiquiátrico clásico le valió a Basaglia el traslado a un pueblito de provincia, Gorizia, donde se le asignó la dirección
Ley 180. Soluciones y problemas
La experiencia del hospital a puertas abiertas[1] dejó en claro la posibilidad de una asistencia diferente en materia de salud mental. En Gorizia se dio un paso importante con respecto a los prejuicios y privaciones asociados a la naturaleza de la locura, que halló su culminación en la modificación del Código Civil Italiano. La Ley 180 (13/05/1978) de «Controles y tratamientos de salud voluntarios y obligatorios» promulgada en contraposición a la ley de 1904 que instituyó los manicomios decretó, entre otras cosas, la abolición del concepto de peligrosidad del enfermo mental como así también el deber de parte del médico de curar haciéndose cargo de la libertad del paciente y de la
La Colifata. Los inicios de una propuesta argentina
Esta propuesta nacida en Buenos Aires podría pensarse cimentada en los principios basaglianos, pero sin el respaldo de un código civil. De hecho lo que sostiene el vínculo entre los participantes de La Colifata es el lenguaje mismo, en una modalidad que favorece el intercambio con el otro. Para ello, implícita o explícitamente, se invita al oyente a suspender su juicio con la intención de reconocer y reconocerse en la diversidad poniendo entre paréntesis la necesidad de categorizar cada situación a fin de alcanzar un orden tranquilizante. Una acción que apunta a la desestigmatización del enfermo mental y a modificar la idea de peligrosidad subyacente. En el encuentro participan activamente oyentes y colifatos. Los resultados obtenidos fueron tales que entusiasmaron al resto del ambiente psi, con el aditamento de haber sido la primera radio en transmitir desde un centro neuropsiquiátrico. Una experiencia que actualmente se replica en distintas partes del globo.
Una nominación contra la estigmatización
La falta de un nombre para la emisora llevó nuevamente a la invención. Uno de los presentes se ofreció como corresponsal para interpelar al resto de los internos sobre el tema. En este caso el vacío de saber ordenó y organizó algo, consintiendo el vínculo con el otro. Surgen cuarenta nombres que serán sometidos a votación por los oyentes. El resultado consagra vencedor al único que hace alusión a la locura: “La Colifata”. De hecho es necesario que en el nombre, en el significante, alguna cosa resuene (Lacan, 2005). Colifato en lunfardo es alguien que no está bien de la cabeza pero la palabra en sí comporta menos dramaticidad. Una mixtura muy porteña de loco al revés y hecho (fatto) en italiano. Es decir hecho loco, devenido loco. Otra vez el nombre continúa siendo un estigma. Sin embargo la tarea de deconstrucción planteada en la radio consiente la expresión de estas nominaciones sociales. No se trata de cambiar una sanción o un nombre por otro supuestamente mejor, sino salirse de la lógica de lo hegemónico y trabajar con las representaciones que el otro trae.
El poder de la palabra en la revolución colifata
La palabra es aquello que nos sujeta, que implica el compromiso del ser hablante en el discurso. Para que haya efecto de verdad se necesita la sanción simbólica del Otro, su reconocimiento. Es lo que proporciona la ilusión de comunicarnos unos con otros, de creer que lo verbalizado encuentra un lugar en el otro y el vehículo para alojarse en ese otro es la palabra. Es el paso que media entre un discurso privado y aquel dotado de sanción simbólica. Por ello el resultado colifato no debe confundirse con lo planteado por la teoría de la comunicación. No se trata solo de emisores y receptores o de una cuestión tecnológica. En la intersubjetividad los extremos del emisor y del receptor son ocupados por sujetos y en cuanto tales comentarán diversamente el mensaje recibido. Lo dicho por alguien supone una escucha, la voz se dirige siempre a un otro. Se trata de un fenómeno de estructura. Donde hay discurso existe siempre la presencia de dos sujetos simbólicos como fundamento de esa interlocución (Rabinovich, 2018). Recibir el propio mensaje de forma invertida crea sujetos. El que escucha del otro lado hace posible que la palabra se convierta en mensaje. Por eso, es en la estructura misma de la palabra donde se incluye la relación del yo con su semejante. Por otra parte, es lo que presenta dificultades en las personas con padecimiento psíquico. El funcionamiento de La Colifata ayuda a organizar o restablecer algo de la función significante. Los colifatos se vuelven protagonistas de su propio decir.
- Autor: Lic. Rosana Alvarez Mullner
- Basaglia F. (2014), Che cos’è la psichiatria? (1967), Milano, Italia, Baldini & Castoldi ed.
- Basaglia R. (2016), Le nuvole di Picasso, una bambina nella storia del manicomio liberato, Roma, Italia, Feltrinelli ed.
- Ingenieros, J. (2012), La locura en Argentina, EEUU, Eisenbrauns ed.
- Lacan, J. (2012), Escritos 1, Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis, Argentina, Siglo XXI ed.
- Lacan, J. (2005), El sinthome, Seminario XXIII, Argentina, ed. Paidós.
- Toresini, L. (2005), SPDC aperti e senza contenzioni, per i diritti inviolabilli delle persone, Italia, Centro di documentazione di Pistoia.
- Rabinovich, D., Lectura de Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis (última visita: 30/04/2018).
- http://23118.psi.uba.ar/academica/carrerasdegrado/psicologia/informacion_adicional/electivas/francesa1/material/lectura%20de%20funcion%20y%20campo.pdf
Tenés que iniciar sesión para comentar.